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Siempre me hice la misma pregunta: “¿Cómo hacer una buena demanda?”, y gracias a que he tenido la posibilidad de estar en Instituciones que me han permitido analizar decenas de demandas, he llegado a estas conclusiones:

1.- Acomoda la información importante de una manera fácil de leer y organizada.

No hay nada más molesto para un Secretario —o su auxiliar— que estar buscando con lupa en todo el escrito de demanda cuál es el acto impugnado, cuáles son las pruebas ofrecidas o la relación de hechos, por ello, recomiendo que los datos importantes de una demanda (los contenidos en el artículo 14 de la LFPCA, o 108 de Ley de amparo) se presenten de manera inmediata, y por supuesto, de fácil identificación.

2.- Expón lo importante, sólo eso, no necesitas explicar cosas ya sabidas o aceptadas.

Es sencillo: Si tu concepto de impugnación versará sobre el hecho de que está insuficientemente fundada la competencia de la autoridad emisora por no haber citado x artículo, enfócate en eso y listo. En verdad no necesitas poner varios párrafos y jurisprudencias explicando de manera amplia qué es la fundamentación, qué es la competencia, cuál es el contenido del artículo 16 constitucional y el 38, fracción IV del Código Fiscal de la Federación.

Sólo considera que quien va a resolver el asunto, es un Magistrado o Secretario que quizá lleva muchos años dedicándose a ello, que quizá tenga varias investigaciones y estudios al respecto, ¿crees que necesitará que le expliques de manera extensa esas cuestiones TAN conocidas y aceptadas?

3.- El “silogismo jurídico” siempre será el mejor esquema de explicar un razonamiento.

Algo tan básico y tan sencillo, que aún sigue siendo olvidado y eso sólo complica la resolución de los asuntos. No hay que olvidarnos entonces del silogismo jurídico: a) Premisa mayor (qué dice la norma),  b) Premisa menor (qué sucedió, hechos), y c) Conclusión (la contraposición y consecuencia de las premisas anteriores).

Explicar las cosas sin orden alguno —aunque se tenga razón— sólo da pie a malos entendidos.

4.- Usar un adecuado uso de los márgenes.

Cuando se integra una demanda al expediente, siempre se coce del lado izquierdo, por lo tanto, deja un margen considerable —mínimo 3 centímetros— que permita leer fácilmente todo el escrito. Usar márgenes justificados y espaciado entre párrafos es imprescindible.

5.- NUNCA —en verdad nunca— utilizar la fuente Comic Sans.

No hay tipografía más informal, grotesca y de mal gusto que la tipografía Comic Sans. No voy a entrar en cuestiones de diseño y tipografía porque no es mi especialidad, pero si gustas analizar el porqué de mi aseveración, basta que leas un escrito realizado con esa tipografía y lo compares con una tipografía como Helvetica para observar las grandes diferencias, o buscar en Google “comic sans” para darte cuenta de las decenas de críticas malas que tiene dicha tipografía por su feo aspecto.

Y ya como último, omito el hecho de utilizar una impecable ortografía, no creo que todavía haya abogados que pasen por alto este hecho, ¿verdad?

Fuente: simposiofiscal.com

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